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EL CABALLO MANSO QUE REPARA

Por: David Alonso Alcalá

Frecuentemente recibo correos o preguntas a través del portal de internet donde muchas personas me dicen que tienen un caballo manso que cuando le piden pasar del trote al galope, el caballo repara, se les levanta de manos o se amacha a no moverse.

Lo anterior no significa que el caballo sea malo, sobre todo si entendemos la razón que origina este comportamiento. El problema viene cuando se hace un hábito y se rehúsa sistemáticamente a obedecer la orden del jinete.

Para abordar esta situación, empezaré por describir lo que lleva al caballo a comportarse de esta manera. Primero, el caballo es un animal que se conduce en manadas y obedece a un líder que le proporciona confianza y protección, al cual él le corresponde con respeto y sumisión. Como medida de supervivencia, ellos tienen que estar seguros de que su líder es el más apto para conducir la manada con decisiones sabias que los lleven a un buen destino. Cuando esto no sucede, hacen todo lo posible por desbancar a ese líder y eligen Uno que cumpla con los requisitos del grupo.

En segundo lugar, en la etapa de doma o inicio de cualquier caballo hay que enseñarle a ceder a la presión bajo cualquier circunstancia, pues cuando ellos se dan cuenta de lo contrario, harán todo lo posible por imponer sus condiciones.

Si nos queda clara la manera de reaccionar bajo su psicología, entenderemos fácilmente la razón de cualquiera de sus comportamientos. Considerando la razón que motiva  este artículo, quiero dejar claro que un caballo que suelta las patas con el jinete arriba, no es lo mismo que un caballo que repara, ya que en este último caso el caballo va sin control por alguna situación que le causó temor o incomodidad y lo que quiere es huir de allí a como dé lugar. En este caso trataré ambos problemas.

Como comentaba anteriormente, a los caballos siempre hay que enseñarles desde el inicio a ir hacia adelante y lo tienen que tener suficientemente claro. Por lo tanto, cuando se sube una persona insegura, lo primero que él hace es negarse a obedecer sus órdenes y si el jinete pone algo de presión responderá con una actitud más intimidante como soltar las patas o levantarse de manos. En la mayoría de los casos estos comportamientos son suficientes para intimidar al jinete y obligarlo a que no se vuelva a subir, por lo que poco a poco se va acrecentando el hábito por protestar a las órdenes del jinete.

Este problema es muy fácil de corregir, pero para poderlo hacer le recomiendo que se agarré bien para que no se vaya a caer o definitivamente lléveselo a una persona profesional que se dedique a entrenar caballos. Conforme el jinete le empiece a pedir que avance, él tratará de rehusarse y empezará a patear, levantarse, etc., inmediatamente hay que ponerle presión con las riendas, un fuete o cuarta por ambos flancos con mucha intensidad en los movimientos más no al momento de tocarlo (pues no se trata de golpearlo), es decir, que quien tratará de intimidar será el jinete al caballo invitándolo a que vaya hacia adelante. Le aseguro que de inmediato se dará cuenta que el nuevo jinete hará lo que sea necesario para que el obedezca a su voluntad  y decidirá cooperar, por lo tanto, hay que premiar cualquier pequeño avance suspendiendo el estímulo.

El que un caballo repare es diferente como comentaba. Para corregir este problema, requiere que el caballo esté bien quebrado (como se dice comúnmente), es decir, que tenga bien afirmadas las flexiones laterales, pues de esa manera cuando repare, podremos tener un freno de emergencia jalándolo enérgicamente hacia un lado impidiéndole los reparos al juntarle su hocico hacia nuestra pierna. Si Usted no es muy buen jinete y su caballo no está bien quebrado, no se arriesgue porque puede sufrir un accidente.

Ambos problemas pueden tener ligeras variantes, pero comúnmente el comportamiento descrito es el que se presenta. Si su caballo puede ser rehabilitado, Usted tiene la responsabilidad de capacitarse también para que él ya no vuelva a presentar la misma situación. Seguramente será todo un reto, pero le aseguro que si lo supera, este será un gran logro suyo en lo personal y acrecentará la relación con su caballo. Recuerde que ellos solo reaccionan, no inician el día pensando que se van a comportar de una u otra manera, todo dependerá de la efectividad con la que Usted se conduzca al trabajar con él.

Como siempre, quedo a sus órdenes. Para dudas y comentarios escríbame al correo Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla. o consulte nuestro sitio web www.brionatural.com . ¡Hasta la próxima!